slither.io vs agar.io

Dos juegos multijugador están triunfando sobre manera en Internet. Dos juegos para el navegador que no tienen música, cuyo aspecto visual es bastante limitado y que suelen sufrir problemas de lag o retrasos. Sin embargo, están causando verdadero furor entre los jugadores todo el mundo gracias a una jugabilidad adictiva y a una mecánica con cierta profundidad y estrategia. Hablamos de Agar.io y Slither.io. Dos tí­tulos con un planteamiento similar pero con bastantes diferencias. Los analizamos frente a frente a continuación.

Jugabilidad que engancha desde el primer minuto

Agar.io fue el primero en llegar en abril de 2015, y sorprendió por su sencillo planteamiento celular. El jugador toma el papel de una sencilla célula capaz de alimentarse de materia en el escenario para crecer en tamaño. Cuanto más comes, más grande te haces. Lo divertido es que, en las partidas, existen otros jugadores con la misma misión, pudiendo servir de alimento a aquellas células que son un 25 por ciento más grandes que nosotros, y viceversa. En tan sólo unos minutos recogiendo materia y acabando con otros jugadores, descubres que estás completamente enganchado, aunque la mecánica resulte repetitiva. Claro que su profundidad y estrategias (de lo que hablaremos en detalle más adelante) ayudan a que la experiencia sea diferente en cada partida.

Tras ello, con un nombre similar que parece hacer referencia directa a Agar.io, llegó Slither.io, aunque procedente de un desarrollador independiente. En este caso tomamos el control de una pequeña serpiente que, como las células, debe alimentarse de materia distribuida por el escenario para crecer en grosor y longitud. Del mismo modo, existen otras serpientes controladas por jugadores de todo el mundo dispuestos a hacernos más difí­cil esta misión. En este caso, los jugadores más grandes no se comen a los más pequeños, sino que pueden encerrarlos en una envolvente con su cuerpo o hacerlos chocar para acabar con su partida y recoger la materia que sueltan sus cuerpos ya inertes. De nuevo, un planteamiento sin música, ni una misión más allá de ser la serpiente más grande, pero que resulta realmente entretenido al plantear diferentes situaciones en cada partida.

slither.io vs agar.io

Gráficos para disfrutar en cualquier ordenador

Ni Agar.io ni Slither.io pueden presumir de una experiencia visualmente rompedora. Se trata de juegos para navegadores de Internet, donde lo que interesa es un rendimiento fluido y no un alarde gráfico. Tan sólo el aspecto de la personalización puede llamar la atención, aunque sobresaliendo en el caso de Agar.io, donde el usuario puede desbloquear skins o imágenes para decorar su célula durante la partida. En Slither.io el jugador tan solo puede escoger entre una limitada gama de colores para su serpiente, lo que hace que se repitan los diseños en la partida.

Tanto uno como otro juego utilizan una imagen de fondo que sirve para encuadrar toda la acción. Una cuadrí­cula que poco tiene que aportar a la jugabilidad más que servir de relleno. Tan solo Slither.io utiliza algún destello para marcar la acción de aceleración de las serpientes o mostrar de forma llamativa la masa o alimento de aquellas. Por su parte, Agar.io cuenta con un procesamiento de fí­sicas que se resuelve con una simulación del movimiento de las células en un escenario acuático, pudiendo chocar entre ellas y deformarse de forma realista. Sin embargo, en ambos juegos los colores suelen ser planos y poco vistosos más allá de la capa de personalización antes comentada.

slither.io vs agar.io

La estrategia como herramienta de éxito

A pesar de la sencillez de estos tí­tulos, existe un grado de profundidad que consigue marcar la diferencia entre los jugadores noveles y los más experimentados. En el caso de Agar.io, la estrategia adaptada a cada momento del juego es clave para conseguir sobrevivir más allá de un par de minutos de partida. Así­, no vale sólo con comer masa y hacerse grande. Con el aumento de tamaño, el jugador cada vez se mueve de forma más lenta, siendo casi imposible atrapar a los jugadores más pequeños. Es por ello que existen un par de acciones como lanzar materia para liberar peso y tamaño y agilizar el movimiento, y la opción para subdividirse lanzando una mitad contra otro jugador. Estas cualidades ofrecen la posibilidad de plantear diferentes estrategias a la hora de perseguir y ser perseguido, cazar enemigos, sobrevivir a los virus que pueblan el escenario, etc. Algo que amplí­a las posibilidades del tí­tulo y hace que aquellos que desarrollan más técnicas no se aburran tras unas cuantas horas de juego y aprendan a crecer.

En el caso de Slither.io las cosas son algo más limitadas. Las serpientes solo pueden acelerar como única habilidad. Ahora bien, esto permite realizar quiebros, movimientos envolventes y alguna que otra jugarreta al resto de jugadores. Lo que se traducirá en choques fortuitos y la posibilidad de robar su alimento una vez que han acabado la partida. Más que suficiente para multiplicar las horas de juego, pero con menos posibilidades que Agar.io, si los comparamos frente a frente.

slither.io vs agar.io

Ví­ctimas de su propio éxito

Tanto Slither.io como Agar.io tienen sus propios problemas, aunque coinciden principalmente en el lag o los retrasos que suelen producirse durante la partida. Esto es debido mayormente a que los servidores de estos juegos no soportan todos los jugadores que están disfrutando del tí­tulo durante algunos momentos. Cuestiones que dificultan la experiencia de juego o incluso que la hacen impracticable en dispositivos móviles, a través de las aplicaciones oficiales de uno y otro juego.

Aunque existen algunos remedios, este es un problema que los propios responsables de cada juego deben solventar, mejorando la arquitectura de sus servidores para dar servicio a la creciente demanda de juegadores.

Versiones para móviles

Tanto Agar.io como Slither.io están presentes en los dispositivos móviles en forma de aplicaciones. Juegos que, sin embargo, pierden algo de calidad en su experiencia de juego al no poder utilizar un ratón para controlar al protagonista. Aunque lo peor es que estas aplicaciones están un paso por detrás de las versiones web de estos juegos, sufriendo aún más problemas de lag y retrados. Además, en el caso de Slither.io, existen menos opciones que en la versión web. Algo que sus desarrolladores ya han confirmado que solucionarán próximamente. Sin embargo han conseguido convertirse en los juegos más descargados en las últimas semanas.

slither.io vs agar.io

Proyección de futuro

Resulta difí­cil afirmar que tanto Agar.io como Slither.io sean poco más que modas pasajeras. Unos juegos que gustaron a muchos usuarios de Internet durante un momento puntual. Un éxito viral pero, seguramente, muy pasajero.

De momento Agar.io, que cuenta con algo más de solera, ha sabido adaptarse y buscar su propia rentabilidad mediante las compras integradas. De esta forma, si el jugador se quiere hacer con algún skin o nuevo diseño, deberá invertir muchas horas o sacar la tarjeta de crédito o débito a relucir.

Por ahora, Slither.io no ha mostrado indicios de integrar transacciones en su juego, aunque dado su éxito es muy probable que pronto pueda verse algún tipo de acuerdo económico para sacar rentabilidad al número de jugadores que se conectan a este tí­tulo.

En ambas aplicaciones móviles, estos juegos integran publicidad tras cada partida, asegurando así­ ingresos a través de los teléfonos inteligentes.

slither.io vs agar.io

Entonces, ¿cuál es más divertido?

En este caso, como los colores, cada jugador tiene sus preferencias. Agar.io es un tí­tulo algo más elaborado, con una mecánica sencilla pero con algunos añadidos que le ofrecen profundidad y estrategia a los jugadores más expertos. Slither.io resulta más agradable a la vista gracias a lo sinuoso de sus serpientes, y más sencillo para el público general. En cualquier caso, son tí­tulos gratuitos realmente divertidos que conviene probar de primera mano. Un par de minutos jugando a uno u otro tí­tulo y lo más seguro es que acabes enganchado.

Newsletter tuexperto.com

Pon tu e-mail en el recuadro